Ingenieros, médicos, makers y tecnólogos forman este improvisado grupo en las RRSS que está logrando, en tiempo récord, fabricar piezas hospitalarias indispensables para el funcionamiento de un respiradero, vital para la supervivencia de los casos más graves de coronavirus.

Casi imposible seguir los avances que a diario realizan pero este equipo que, hasta hace unos días ni tenían contacto entre ellos, está consiguiendo de una manera colaborativa, fabricar en un tiempo, casi récord, respiraderos que cuestan a la sanidad pública casi 15.000 euros o piezas para los mismos a precios reducidos utilizando sus propias impresoras 3D caseras.

Aleccionados por médicos o ingenieros sanitarios que les indican y marcan las pautas para crear un proyecto que cumpla con todas las garantías sanitarias, este grupo se ha visto desbordado por el proyecto A.I.R.E (Ayuda Innovadora a la Respiración), un foro de makers que busca «soluciones de código abierto, rápidas y baratas a problemas de ventilación en pacientes Covid-19«.